Se dice cuando alguien intenta ligar, coquetear o soltar un piropo, pero lo hace tan torpe y forzado que da pena ajena. Es como tirar el anzuelo sin carnada y encima tropezarte. La imagen de la iguana va por ese movimiento raro, medio inesperado, que no enamora a nadie. Y sí, suele acabar en risa.
"Chamo, Julio le lanzó el beso de la iguana a Ana en la rumba y quedó todo tieso. Ella se rió, pero el pana se fue pa' la barra a esconderse."