Se dice cuando alguien anda lentísimo, sin ganas y con una flojera brutal, como si estuviera enfermo de verdad. Viene del nombre de la enfermedad y se usa en plan chanza para describir a quien está apagado, arrastrando los pies o con cara de lunes eterno. No es literal, pero pinta perfecto el bajón.
"Epa, pana, ¿y esa vaina? Desde que llegaste estás arrastrando los pies y bostezando cada rato, parece que andas con la chikungunya y te dio duro hoy."