Originalmente es la boina típica vasca, símbolo muy reconocible de la cultura euskaldun. En plan coloquial se usa para hablar de alguien muy vasco, de los de toda la vida, orgulloso de su tierra y sus costumbres. Vamos, de esos que llevan la txapela en la cabeza o al menos en el corazón, aunque vayan en sudadera.
Literalmente es una boina típica vasca, pero en plan coloquial se usa para hablar del que destaca a lo bestia en algo, como un campeón absoluto. De ahí viene también txapeldun, que es el que lleva la txapela por ser el mejor. Es una palabra muy nuestra y suena a fiesta, sidra y aplausos largos.
Literalmente es una boina típica vasca, símbolo muy reconocible de la cultura de allí. En plan figurado se usa para hablar de quien va siempre por delante, el que manda en algo, el que gana o el que tiene más nivel. Cuando alguien se lleva la txapela es que ha quedado primero y se nota que va sobrado.