Se dice cuando alguien se pone en plan sabelotodo y empieza a soltar una charla larguísima, como si estuviera dando una clase magistral sin que nadie se la pidiera. Vamos, que se cree el experto del barrio y no para de explicar. Suele ir con tono de burla, pero a veces también con admiración si de verdad sabe.
"Marico, deja de cargar un lápiz con el WiFi, que solo te pregunté la clave y ya vas por la historia del internet."