En Aragua y en buena parte de Venezuela se dice cuando te da una resaca fuerte después de beber o rumbear duro. Amaneces vuelto nada, con la cabeza como tambor, el estómago revuelto y cero ganas de existir. Vamos, el castigo del día siguiente por creerte inmortal anoche. Y sí, pega sabroso.
"Chamo, anoche me fui de rumba y mezclé cerveza con ron, qué locura. Hoy amanecí destruido, con la cabeza dando vueltas, me pegué un ratón feísimo."