Se dice cuando alguien se va a toda mecha, se esfuma o sale corriendo de un sitio sin dar explicaciones. La imagen es clarita: como el corcho que sale disparado cuando destapas una limonada bien gasificada. Suele usarse cuando alguien huye por susto, por culpa o porque no quiere dar la cara. Y sí, suena sabrosita.
"¿Y Luis? Apenas vio al jefe llegar con cara de pocos amigos, agarró su bolso y se piró como corcho 'e limonada, ni adiós dijo."