Se dice cuando alguien se arma una historia inventada, exagera a lo bestia o se lanza un cuento que no se lo cree ni su mamá. Vamos, que está echando labia y vendiendo humo. En Aragua lo sueltan para señalar al típico cuentero que siempre anda montando películas y quedando como un chamero profesional.
"No le creas a José con lo de que fue vecino de Shakira y le cuidaba el perro, pana. Ese siempre anda montando un pajón pa' quedar fino."