En Aragua y en buena parte de Venezuela se le dice a alguien que está flojo, apático o pegado a la cama sin ganas de hacer nada. No es solo “relajado”, es más bien en modo pereza nivel experto, como si el cuerpo pesara una tonelada. Suena medio regaño, pero entre panas da risa.
Se usa para decir que alguien anda bien flojo, sin ganas de hacer nada, como en modo sofá permanente. No es que esté enfermo, es que le ganó la hueva y prefiere tirarse a ver la vida pasar en vez de moverse o chambear. Suena medio burlón y a veces sí pica, pero es muy de diario.