Se dice de alguien que es extremadamente fastidioso, como un zancudo que no deja de molestar.
Se dice de alguien o algo súper fastidioso, que no te suelta y te tiene ladillado todo el día. Es como un zancudo pegado en la oreja, pero en versión persona o situación. En Venezuela se usa un montón para quejarse con humor cuando alguien insiste, pregunta mil veces o se pone necio. Y sí, cansa sabroso.