Palabra bien ecuatoriana, sobre todo de la Sierra, para hablar de un chico joven, casi siempre con cariño y un poco de vacile. Puede ser tu pana, tu hermano menor o el vecino que siempre anda en la calle haciendo bulla. Es de esas palabras que suenan tiernas pero también sirven para regañar con estilo.
En Ecuador se usa para referirse a un niño, chamo o joven, normalmente con tono cariñoso o de confianza. Puede ser neutral, pero muchas veces va con la idea de que es inquieto, travieso o bien pilas. Viene del quichua y es de esas palabras que te delatan de una cuando eres de allá.
En Ecuador se usa para hablar de una persona joven, casi siempre una chica, aunque también puede ser cualquier chaval. No implica que sea bromista, solo que es de corta edad, como decir pelada o pelado. Y ojo, si dicen que la guambra anda con rabia, mejor no le busques pleito porque está bien enojada.