Se dice cuando alguien anda perdidísimo, sin cachar qué está pasando, como si lo hubieran soltado en medio del mar sin brújula. Aplica en clases, reuniones, chismes o cuando te hablan con tecnicismos y tú solo asientes. Es una forma bien gráfica de decir que estás fuera de onda, a la deriva.
"En la reunión hablaron de KPIs y no sé qué vainas, y yo ahí con cara de loco, estaba en la marea y solo decía: ya, ya, de una."