Se dice cuando te toca pensar en serio, darle vueltas a un problema o buscarle la salida a algo. Es como sentarte a usar la cabeza de verdad, no a improvisar a lo loco. Muy de cuando hay lío, plata que no alcanza o una decisión pesada. Y sí, a veces duele, pero toca.
Expresión muy bogotana para decir que uno se queda pensando duro en algo, dándole vueltas al coco, casi siempre sobre enredos amorosos, decisiones personales o dramas existenciales. Es como ponerse filosófico en versión rolo, a veces con tintico en mano y cara de preocupación. Y hay que admitir que suena más serio que simplemente decir pensar.
Expresión muy usada en Risaralda para decir que alguien está pensando duro en algo, dándole vueltas al coco para tomar una decisión o resolver un problema. Puede ser desde un drama amoroso hasta cuadrar la plata para el fin de semana. Es como poner el cerebro a sudar, pero con sabor bien paisa.
Expresión muy llanera que se usa cuando alguien se queda pensando y pensando en lo mismo, dándole mil vueltas a un problema hasta amargarse. Es como preocuparse de más, quedarse rumiando la idea en la cabeza. En los Llanos la gente la suelta mucho para decirle a otro que se relaje un poco y no se ahogue en un vaso de agua.