Forma coloquial y cariñosa de referirse a un chico joven con mucha energía, carisma y actitud, que suele ser medio atrevido pero buena gente. Es ese parcero que siempre está prendido, arma el plan, sube los ánimos y termina siendo el alma de la fiesta. Y hay que admitir que a veces cansa, pero casi siempre se le perdona.
En La Guajira se usa para hablar de alguien que está lleno de juventud, energía y pinta de pelao recién estrenado. Puede ser un veinteañero o alguien mayor que todavía se mueve como si tuviera veinte. Es una forma cariñosa y un poco jocosa de decir que el man está en plena flor de la vida, casi en modo eterno verano.
Se dice de alguien, normalmente un chaval, que va de moderno y de guay, como si fuera influencer aunque no le siga ni su primo. Se cree el protagonista del barrio, suelta frases en inglés a lo loco y no se quita las gafas ni de noche. Va con actitud de sobra y un puntito de vergüencita ajena.