Dicho bien catamarqueño para hablar del abrigo improvisado que te encajás cuando pinta el frío. No tiene por qué ser una capucha de verdad ni de vicuña, obvio. Puede ser un poncho viejo, una manta, una campera prestada o lo primero que encontrás. Se usa en tono de broma, como diciendo: tapate como sea, que te vas a congelar.
"Che, está helado y sopla un viento que corta. Agarrá el poncho del abuelo y hacete una capucha de vicuña, que después andás moqueando todo el día."