En Bogotá se dice cuando te vas a jugar billar, normalmente con los parceros y con actitud de plan serio, como si fuera final de campeonato. No es solo pegarle a las bolas, es armar parche, apostar la gaseosa y creerse crack con el taco. Si alguien lo propone, ya sabes que la noche se alargó.
"Parcero, salga del trabajo y caiga al billar, que hoy sí vamos a echar tacazo y a dejar al Jhonatan llorando con la carambola."