En Tacna, prenderse es cuando alguien se emociona a lo bestia en una reunión, tono o fiesta, y de pronto empieza a gritar, saltar, cantar y hacer show como si el mundo se fuera a acabar. Es ese momento en que el tímido del grupo se suelta y se vuelve el alma de la jarana, y la verdad es que contagia bastante.
Esta es la manera rola de decir que alguien está listo para una fiesta o se está entonando bien con algunas copas. ¡Cuidado porque puede acabar en historietas épicas de borrachera!
En Miranda se usa prenderse para cuando alguien se anima de golpe y se mete de lleno en la rumba, en el chisme o en cualquier plan que prometa desorden sabroso. Es como si se encendiera por dentro y no parara. Sirve tanto para fiesta como para emoción intensa, y hay que admitir que cuando uno se prende bien, la noche se pone buena.