Se dice cuando alguien va a toda pastilla, con mil cosas a la vez, o está hiperactivo y con una energía que no se la acaba. También vale para momentos de curro o de fiesta en los que no paras ni un segundo. Vamos, como si te hubieras metido tres cafés y encima te ponen reguetón.
Se dice cuando alguien va con la pila puesta al máximo: hiperactivo, acelerado, hablando rápido o haciendo mil cosas a la vez. También vale para un plan o un sitio cuando está full movimiento y no te da ni chance de respirar. Es muy de chamo con prisa, como si tuvieras un motorcito prendido.