Se dice cuando alguien arma quilombo, mete bulla y convierte cualquier cosa en un lío con gritos, quejas o discusión. Puede ser por una pavada, pero de golpe se pica y ya está todo el mundo opinando a los gritos. Muy de juntada familiar o de barrio, cuando nadie se guarda nada.
"En el asado, el primo tiró un comentario del fútbol y el tío José armó barullo, se calentó y terminó discutiendo hasta con el perro."
Montar un escándalo o un lío descomunal, que se entere hasta el pulpo del vecino.
"¡Madre mía, cómo armó barullo Manolo anoche en el chiringuito! Ni las gaviotas querían acercarse."