Expresión coloquial para decir que tuviste sexo o te acostaste con alguien, normalmente en plan de broma y sin ponerte romántico. Se usa entre compas con tono pícaro, como quien presume o cuenta el chisme. No es finísima, pero tampoco suena tan agresiva. Vamos, que en vez de decirlo serio, lo sueltas y ya.
En Colima se usa para decir que vas a descansar a gusto, tirarte un buen rato sin hacer nada y dejar que el cuerpo se reponga del desmadre. Es como anunciar que entras en modo hibernación humana. Suena tranquilo, pero también tiene ese toque de ya no me molesten, que ando fundido.
Expresión muy llanera para hablar de caminar bastante, darle duro al camino sin miedo al sol ni al cansancio. Se usa cuando toca irse a pie por la ciudad o por los llanos, porque no hay carro o porque toca ahorrar pasaje. Es como decir que hoy toca sudar suela, y la verdad tiene su encanto bien campesino.
Expresión muy chilanga y cachondona para hablar de tener sexo o irse a un encuentro bien íntimo con alguien. Suena más juguetona que decirlo directo y se usa entre cuates con confianza, casi siempre en tono de chisme o de broma. No es súper fina, pero tampoco es la peor grosería del mundo, y la neta tiene su gracia.
Dicho muy de rancho para decir que alguien se fue a tener sexo, echar un rapidín o darse un revolcón, normalmente con tono de chisme y risita. Suena medio old school, pero se entiende perfecto en el norte y el centro de México. No es precisamente fino, pero tiene su encanto cuando lo sueltan bajito.
Expresión muy de Sinaloa para hablar de descansar, tirarse un rato a la cama o echarse una siestecita sabrosa, a veces con intención medio cachondona según el contexto y la confianza. Es como decir que vas a desconectarte del mundo un rato. Y la neta suena más divertido decir que vas a echar pata que solo decir que vas a dormir.
Se usa para decir que vas a dormir, descansar o tirarte a la flojera un buen rato, como cuando ya no das una y solo quieres cama o sillón. Es muy de plan tranqui después de comer pesado o de un día largo. No suena tan grosero, más bien es como admitir que eres fan profesional de la siesta.
Se usa para decir que vas a descansar tantito, casi siempre después de atascarte de comida bien sabrosa. Es como tirarte un rato a la flojera, aflojar el cinturón y dejar que baje el pozole o las carnitas. No es siesta formal, es más bien un break medio culpable contra la productividad, pero bien rico.
Se usa para decir que alguien está teniendo sexo, normalmente en plan vulgar y con tono de broma. Es como decir que andan dándole duro, echando pasión o pegándose un revolcón. No es precisamente fino, pero en la calle se entiende al vuelo. Si lo sueltas en familia, luego no digas que no te avisé.
En Chiapas se usa para decir que vas a dormir un rato, echarte una siesta rica después de comer o cuando ya andas todo modorro. No es hacer ejercicio ni nada fitness, es rendirte a la flojera sabrosa y dejar que el sueño te tumbe tantito. La neta suena más chido decir que vas a echar pata que solo decir que vas a dormir.
Se dice cuando alguien se va a toda prisa, normalmente porque hay susto, afán o porque la cosa se puso fea. Es como “salir disparado” o “pegarse la corrida” sin dar muchas explicaciones. Muy de calle, de esas que suenan a que te salvó el instinto y las piernas respondieron solitas.
Expresión muy usada en el Quindío para decir que vas a caminar, dar una vuelta o salir a pasear sin mucho plan, solo por matar tiempo o despejar la cabeza. Dependiendo del tono también puede sonar medio pícaro, como insinuando que vas a ver qué ligue sale. Es de esas frases que suenan relajadas y con buena vibra.
Expresión poblanísima para decir que vas a caminar, a darte la vuelta por ahí o a pasear nomás por el chisme y el cotorreo. Es como salir a recorrer las calles sin mucha prisa, viendo qué se arma y a quién te encuentras. Muy de barrio, muy de compas, y la neta suena bien sabrosa.
Se usa cuando toca caminar un buen rato, moverse a pie porque no hay plata, no hay transporte o simplemente toca aguantar la trocha con las propias piernas. Es como decir que no queda de otra que darle a la caminata, resignado pero con humor. Muy de barrio, muy de parche, y la verdad suena hasta deportivo.
En Colima se dice cuando te vas a tirar un rato a descansar, normalmente una siesta corta para recargar pila. Suele salir en plan entre compas o en la chamba, cuando ya te anda ganando el sueño y necesitas desconectarte tantito. No es flojera, es supervivencia. Y sí, la camita jala duro.
En Guanajuato se usa para decir que vas a descansar a gusto, tirarte en la cama o en el sillón y no hacer nada productivo en un buen rato. Es como declararte oficialmente en modo flojera, siesta o recuperación. No es elegante, pero es bien útil cuando el cuerpo ya dijo: hoy no jalo.
En Ciudad de México se usa para decir que te vas caminando, normalmente porque no hay de otra: el tráfico está infernal, no pasa el camión o el Uber te sale carísimo. Es como decir vamos a darle a la caminada, aunque sea a paso rápido. Suena muy chilango y bien práctico, cero drama.
En Lima se dice cuando te toca ir caminando porque no hay plata para el pasaje, no quieres gastar o simplemente te da flojera tomar carro. Es como decir ir a pata, pero con ese toque de resignación graciosa de cuando la billetera está en modo desierto. Bien de calle y bien útil.
Expresión campechana para decir que te vas a echar una siesta corta o un descansito sabroso, casi siempre después de comer y con el calor pegando duro. Es como desconectarse tantito del mundo y tirarse a la hamaca sin culpa. Y la neta, con el bochorno del sureste, hasta se siente obligación moral.
Expresión muy de barrio para hablar de tener relaciones sexuales de forma relajada y cachondona. Se usa cuando alguien se fue a la acción en vez de hacer otra cosa más seria o aburrida. Es como decir que anduvo ocupado en asuntos carnales, y la neta suena más chistoso que decirlo directo.
Expresión bien costeña para decir que toca caminar a buen ritmo, meterle velocidad a las piernas y no quedarse echando cuento. Se usa cuando vas tarde, cuando el plan queda lejos o cuando hay que cruzar media ciudad. En la costa, con ese solazo, suena a reto, pero igual uno le mete pata y ya.
En Anzoátegui se dice cuando toca apurarse y moverse rápido, casi siempre porque vas tarde o porque algo se te está yendo de las manos. Es como decir ponte las pilas y camina ligero, a veces hasta medio corriendo. Muy de calle y bien útil cuando el bus no perdona.