Se dice cuando entre varios hacen una colecta, cada quien pone su parte y se arma un fondo común para algo. Puede ser pa' la fiesta, el asado, un regalo o hasta pa' sacar a alguien de un apuro. Es como decir hagamos la vaquita, pero con sabor nariñense y bien de parche.
Se dice cuando entre la banda se juntan para cooperar y hacer un fondo común, normalmente para comprar chelas, botana, carne asada o lo que se vaya a armar en la reunión. Es el clásico pase de charola, pero en modo compas y sin tanta formalidad. Si no cooperas, igual te van a tirar carrilla.
Expresión bien boyacense para cuando entre varios hacen una vaquita, o sea, juntan plata de a poquitos para comprar algo en grupo. Casi siempre es pa' la comida, el trago o cualquier plan de parche: la carne pa' la asada, las polas o hasta el regalo del cumple. Práctica, directa y salvadora.
Expresión muy usada cuando un grupo de amigos o familiares decide reunir plata entre todos para comprar algo, casi siempre comida, trago o para armar la rumba. Es como decir que cada quien pone su parte para que salga el plan completo. Y la verdad, cuando se arma bien la vaca, el parche suele quedar brutal.
Se dice cuando entre varios hacen una colecta, cada quien pone su parte, para comprar algo en grupo, casi siempre comida, trago o lo que haga falta para el plan. Es el clásico pase la gorra, pero versión costeña y con sabor. Si alguien no pone, igual aparece a comer, eso es ley.
Se dice cuando entre varios se juntan para hacer una vaquita, o sea, reunir plata y comprar algo entre todos. Suele salir para un plan improvisado con los parceros, desde la comida hasta el trago o cualquier idea medio traviesa. Es de esas frases que aparecen cuando nadie tiene mucho, pero igual se arma el parche.
Se usa cuando alguien hace gran escándalo, drama o quejadera por algo que no es para tanto, como si estuviera juntando a todas las vacas del pueblo para armar una protesta ruidosa. Es muy de cuando alguien se pone intenso, grita, reclama y quiere llamar la atención. Y la verdad, a veces da más risa que coraje.
Se dice cuando entre varios hacen una colecta, una vaquita, para juntar plata con un objetivo común: comprar trago, pagar el asado, completar el regalo o armar la rumba. Es la típica de pasar el sombrero sin sombrero, cada quien pone lo suyo y sale el plan. Si no aporta, igual come, obvio.