Se dice de alguien que vive en la chacota, o sea, en la broma constante. Es el típico que te suelta chistes, hace travesuras y arma relajo en cualquier lado, aunque a veces se pasa de payaso. En Bolivia se usa para describir a alguien juguetón, bromista y medio inquieto, de esos que no se toman nada tan en serio.
"No le hagas caso al Juancito, ese chango es bien chacotero, te mete charla, te hace reír y al final ni sabes si te está hablando en serio."