Se dice cuando alguien anda bien sacado de onda, todo confundido o desorientado, como con la cabeza revuelta. La idea es que traes un relajo mental, tipo mole: todo mezclado y ya no distingues ni qué pasó ni por dónde va la cosa. Muy oaxaqueño y bien gráfico, la neta.
Se dice cuando traes el cuerpo hecho trizas, cansadísimo, como si te hubieran apaleado entre la chamba, la desvelada o la cruda. Es ese cansancio pesado que te deja lento y sin ganas de nada, nomás sobreviviendo. Muy de Puebla y bien gráfico, porque te imaginas todo molido y ya valiste.
Se dice cuando andas reventado, sin pila y medio derretido, como si te hubieran apachurrado y mezclado en la olla. Es ese cansancio pesado de después de chambear duro, desvelarte o pegarte un día intenso. Muy mexicano y bien gráfico, porque el mole queda espeso y tú igual. Y sí, da risa porque se entiende al vuelo.