En Huila se le dice picarón a la persona que se hace la mosquita muerta, pero en realidad es más viva que cualquiera. Se hace el despistado, pero está pendiente de todo para sacar ventaja, ya sea en negocios, en el amor o hasta jugando parqués. Y hay que admitir que a veces hasta cae bien su maña.
En Piura, picarón no es solo un postre brutalmente rico, también es la forma de llamar al que anda coqueteando a cada rato, medio malcriado pero en plan juguetón. Es ese pata que tira floro a todo lo que se mueve, aunque sepa que no le van a hacer caso. Y hay que admitir que a veces da risa verlo en acción.
Se usa para hablar de alguien medio travieso, coqueto y con malicia ligera, pero en buen plan. Es esa persona que siempre está tirando la onda, echando miraditas y soltando comentarios dobles sentidos para ligar. No es algo agresivo, más bien juguetón y simpático, aunque a veces se pasan tantito, pero justo ahí está la gracia.
Se le dice a alguien que es travieso, coqueto o medio malicioso, de los que siempre sueltan un comentario con doble sentido y se hacen los inocentes. No tiene por qué ser insulto, más bien es ese rollo juguetón que te saca una risa o te deja pensando. En Sinaloa se oye mucho para el que anda de bromista.
En Lima se le dice picarón a alguien bien vivo y medio travieso, que se las sabe todas y siempre anda con picardía. Puede ser el que coquetea y tira ojitos, pero también el que se hace el loco para salirse con la suya. Suele decirse en tono de broma, aunque a veces pica un poquito.