Cuando alguien va bien protegido, ya sea porque lleva un arma (en sentido figurado) o simplemente está preparado para cualquier bronca que se le venga encima.
Se usa para hablar de alguien que trae pistola o alguna otra arma de fuego encima, ya sea por sentirse muy valiente o porque anda metido en cosas turbias. Es una expresión muy del norte, medio peligrosa, que suena a corrido y a barrio pesado. Y la neta, cuando alguien anda enfierrado mejor ni buscarle bronca.
En Argentina, andar enfierrado suele significar ir armado, con un fierro encima, o sea, con un arma. También puede usarse en sentido figurado para decir que vas bien equipado o listo para lo que pinte, pero siempre con ese guiño de que vas pesado. No es precisamente una frase tierna, pero se entiende al toque.
En San Luis y alrededores se usa para decir que alguien anda armado, o sea, que lleva un fierro encima. No es de “ropa de marca” ni de “tecnología”, es más bien un aviso de que el tipo viene pesado y mejor no buscarle roña. Suena bien de calle y bastante serio, ojo con el contexto.