Se dice cuando te pones a hacer una llamada supuestamente cortica y terminas pegado al teléfono media vida. Suele usarse en plan cariñoso o medio cómplice, sobre todo si es con el crush o con alguien que te tiene bobo. Vamos, la típica llamadita que era de cinco minutos y se volvió novela.

"Mamá, ya va, no me regañes, que me eché la llamadita con Josué y cuando vi ya era tardísimo. Se me fue la hora volando, pues."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!