En Risaralda se usa para decir que alguien se encomiende a Dios antes de hacer algo difícil o arriesgado. Es como decir que se prepare, que rece un poquito y se lance con fe. Sirve para exámenes, entrevistas, ligues imposibles y toda misión suicida del día a día. Y la verdad, a veces sí parece que ayuda.

"Parce, mañana tengo entrevista en una multinacional y ni idea de inglés, me voy a echar la bendición y que sea lo que Dios quiera."

Se dice cuando alguien se encomienda a Dios antes de hacer algo que da nervios, es arriesgado o puede salir regular. Es como persignarse, pero dicho en plan coloquial, para agarrar valor y llamar a la buena suerte. Muy de antes de salir, antes de un examen o antes de mandar ese mensaje que te deja temblando.

"Voy a hablar con el jefe pa’ pedir aumento, así que me voy echando la bendición y que sea lo que Dios quiera, parce."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!