Se dice cuando vas a hacer algo sin tenerlo del todo controlado y lo dejas en manos de Dios, la suerte o el destino. Es como darle el empujoncito final con fe, resignación y un toque de humor. Muy de acá: no es magia, pero uno igual se encomienda y pa’ delante, a ver si cuaja.
"Parce, mañana presento el parcial y no estudié casi nada. Ya qué, le echo la bendición, me tomo un tinto y me voy pa’ la U a ver si pego una."