Cachetada inesperada que te dejan viendo estrellitas, normalmente aplicada cuando metes la pata de nivel épico.
En Moquegua y en buena parte del Perú, un sopapo es una cachetada bien puesta, de esas que suenan seco y te dejan la cara ardiendo y el orgullo temblando. No es un golpecito, es un tortazo con intención, normalmente por fastidio o por pasarse de vivo. Duele, pica y encima da vergüenza.
Golpe fuerte, casi siempre una bofetada bien dada, rápida y directa, que se suelta para corregir, callar o espabilar a alguien. No es un cariñito, es de esos trancazos que se recuerdan por días. Suena chistoso, pero cuando te cae un sopapo de verdad se te quitan las ganas de andar de chistoso.
En Nicaragua, sopapo es un golpe fuerte, normalmente una bofetada o manotazo bien puesto. También se usa en sentido figurado para un regaño o una verdad que te cae de golpe y te deja tieso. Es de esas palabras que suenan a dolor aunque solo sea chisme. Y sí, tiene su gracia cuando no te toca a vos.
En Lara, un sopapo no es precisamente una sopita caliente, sino un golpe rápido, seco y bien dado que te deja viendo lucecitas y reconsiderando tus decisiones de vida. Se usa mucho cuando alguien se pasa de vivo o dice una grosería. No es elegante, pero efectivo sí que es, y tiene su sonidito característico.