Se usa para decir que estás reventado, hecho polvo, sin energía ni para cebarte un mate. Puede ser por una noche de joda, por laburar como animal o por una resaca criminal. Es bien rioplatense y en la Patagonia se escucha un montón. Suena dramático, pero a veces es la pura verdad.
Se dice cuando estás reventado, hecho pedazos o sin energía, ya sea por pega, por una caña brígida o porque la vida te pegó un combo. Es como andar en modo zombi, funcionando a puro piloto automático. En Chile se usa harto y calza perfecto para esos días en que no te da ni para respirar.
Se usa cuando estás reventado, hecho polvo, sin energía ni para pestañear. Puede ser por laburo, por una noche larga o por pegarte una caminata mortal. La idea es que quedaste como una bolsa tirada, todo desarmado. Es bien de Argentina y en Catamarca se escucha seguido.
Cuando alguien está reventado de cansancio o lo dejaron muy currado, como un coche después de un rally por el puerto.
Se dice cuando alguien está reventado, destruido, sin una gota de energía, ya sea por una joda eterna, por laburo matador o por una semana que no perdona. Es como decir que quedaste todo doblado y hecho trapo. Expresa ese nivel de cansancio que ni el mate, ni el fernet, ni la siesta te salvan.
Expresión muy usada para decir que alguien está reventado, sin energía, como si lo hubieran pasado por encima mil veces. Puede ser por cansancio físico, mental o después de una noche larga y desordenada. Es como sentir que eres un saco arrugado que solo quiere cama, y la verdad es que todos hemos estado así.
Se dice cuando estás reventado, hecho polvo o sin energía, ya sea por laburar a full, no dormir o pegarte una noche larga. Es como sentir que te pasó un camión por arriba y quedaste para el arrastre. Muy de charla cotidiana, y sirve tanto para el cuerpo como para el ánimo.