En Venezuela se usa para hablar del típico personaje que siempre cae donde hay comida, bebida o algún beneficio gratis. No necesariamente es mala gente, pero se nota que va por interés y se pega a cualquier plan donde pueda sacar algo. Es como el parásito de las rumbas y los favores, y hay que admitir que a veces hace gracia.
En Risaralda se le dice huelepega al que siempre anda más limpio que un hospital, pero vive cazando plan y rumba gratis. Es el típico que cae a las fiestas sin poner un peso, pero siempre aparece donde hay música, trago y comida. No es que sea malo, pero sí es bien pegado, y la fama no se la quita nadie.
En Colombia se usa para hablar de alguien que vive pegado a otra persona por interés, buscando favores o plata. Viene de los pelados que inhalan pegante en la calle, y se extendió para señalar a quien se arrima donde ve ventaja. Es medio despectivo, pero muy común en la conversa diaria, y hay que admitir que suena fuertecito.