Se dice de alguien que parece que vino al mundo ya sin pilas, con una pereza crónica y cara de siesta permanente. Es el típico que se cansa solo de pensarlo, siempre buscando silla, sofá o bar a la sombra. No es que esté malo, es que su modo por defecto es el ahorro de energía.
"Mira al Juanito, que sube dos escalones y ya pide pausa. Se sienta en cualquier bordillo como si fuera un trono. Ese chaval nació cansao."