En Tacna, decir que alguien está azucarada es una forma medio en broma de soltarle que se está pasando de dulce con el cuento. O sea, que está adornando, exagerando o metiendo floro para que suene más bonito de lo que fue. No es un insulto fuerte, pero sí un jalón de orejas con sonrisa.
En Salta se dice que una persona está azucarada cuando es tan dulce, amable y simpática que ya roza lo empalagoso y te empieza a oler raro. Es esa gente que te habla con voz suave, te tira flores todo el tiempo y uno piensa que algo quiere. Es como dulzura con sospecha incluida, muy de trato exageradamente cordial.