Se usa cuando alguien exagera todo y convierte una pavada en un dramón digno de telenovela, con llanto, reproches y discurso eterno. Es como decir que la persona está actuando de más, montando escena por algo mínimo. A veces hace gracia, pero también cansa un poco cuando el novelón es todos los días.
Se usa cuando alguien hace un drama gigante por algo que en realidad no es tan grave, como si estuviera actuando en la telenovela más intensa del canal. Es ese show innecesario lleno de lágrimas, reclamos y chisme sabroso que a la banda le encanta ver aunque finja que no.
Se usa para decir que algo fue demasiado dramático, lleno de chisme, lágrimas y escándalo, como una telenovela venezolana de las largas. Puede ser una pelea familiar, una fiesta que se salió de control o cualquier situación donde todo el mundo arma show. Es medio burlesco, porque básicamente estás diciendo que aquello fue puro teatro barato, pero entretenido.