En Mérida se dice cuando te la pasas dando vueltas por los mismos rumbos, sobre todo por el centro, como quien va a ver y ser visto. Es pasear sin mucha misión, repetir la ruta hasta que ya te la sabes de memoria. Plan tranqui, pero a la tercera vuelta ya estás gastando el parche, literal.
"Ya dimos la vuelta por Santa Lucía, la Plaza Grande y el Pasaje Picheta. ¿Qué sigue? Manito, otra y ya vamos a gastar el parche."