Se dice cuando alguien está de flojo, perdiendo el tiempo a gusto, sin hacer nada productivo. Es la típica escena de hamaca, calorón y cero prisa, como si la vida fuera nomás ver pasar las nubes. No siempre es insulto, a veces hasta da envidia. Muy de Yucatán y su ritmo tranquilo.
"Mira a Pedro, otra vez en la hamaca chiflando la iguana toda la tarde, y nosotros acá chambeando y sudando como pollo rostizado."