Se le suelta a alguien cuando está echando carreta, exagerando o inventándose una historia que no se la cree ni su abuela. Es como decirle que pare el show y hable serio. En La Guajira se usa mucho para cortar el cuento rápido, sin pelear, pero dejando claro que te huele a puro cuento.
Se le suelta a alguien cuando está metiendo excusas, inventando historias o tratando de marearte con un cuento barato. Es como decir deja la mentira, deja el drama o deja de justificarte, porque nadie te lo está comprando. En Panamá suena directo y con picante, perfecto para cortar el show de una.