Se dice cuando alguien va bien arreglado, con la pinta puesta, como para salir a conquistar el mundo o por lo menos a que lo miren. Es ir vestido con ganas, perfumadito, peinadito y con actitud. Muy de parche y de rumba, porque si vas en la pinta, vas a lucirte sí o sí.
En Panamá se dice cuando estás por ahí sin plan fijo, relajado, matando el tiempo y viendo qué sale. No es exactamente estar tirado en la cama, más bien andar en modo paseo, de esquina en esquina, sin apuro y sin responsabilidades por un rato. Vamos, estar en la calle de chill, a ver qué se cuece.