Expresión panameña para decir que alguien está aburrido, apagado o sin ganas de nada, como con el ánimo por el piso. Es ese mood de domingo lluvioso sin Netflix ni plata para salir. Se usa mucho entre amigos para quejarse del aburrimiento o para justificar por qué hay que armar algún plan urgente.
En Canarias se dice estar plomo cuando alguien está apagado, sin ganas de nada, lento y pesadito, como si llevara una mochila llena de piedras. Puede ser por cansancio, por aburrimiento o porque la persona está de bajona total. Es como estar hecho polvo, pero con sabor canario, y la verdad es que suena bastante gráfico.
Se usa para decir que alguien está aburrido, apagado o sin ganas, como si tuviera el ánimo en modo gris. También vale para el que está pesado y corta el rollo con su cara larga. Es bien de calle y suena a jalón de orejas cariñoso. Si te lo dicen, te falta una chela o un plan.
En Aragón se dice estar plomo cuando alguien está tristón, apagado y con el ánimo por los suelos, como si llevara una mochila llena de piedras todo el día. No es solo estar serio, es ese bajón que te deja sin ganas de nada. Y oye, la comparación con el plomo es bastante gráfica, porque te sientes pesado a rabiar.