En Alicante, 'mocho' se usa como sinónimo de fregona, la herramienta para limpiar suelos.
En México, mocho se usa para describir a alguien muy religioso y conservador, de los que se escandalizan por todo y andan con moralina. También puede referirse a algo “cortado” o incompleto, pero en la calle suele ir más por lo primero. Vamos, el que no se toma ni una chela porque “eso es pecado”.
En Buenos Aires, mocho se usa más para algo cortado, incompleto o chueco, tipo un lápiz mocho o un cigarro mocho. También puede ir para alguien medio manco o torpe, según el tono. No es la típica palabra para el que llega tarde, pero para bardear con cariño sirve y queda bien porteño.