Se usa para decir que estás sin un duro, pelado, con la cartera haciendo eco. Muy típica cuando llegas a fin de mes y la cuenta del banco da más pena que un lunes lluvioso. Viene a ser como decir que no tienes ni para pipas, aunque a veces se usa también para decir que estás sin ligar, pero aquí tiramos por lo económico.
Se dice cuando estás tieso, sin un duro, con la cuenta temblando y el monedero haciendo eco. Vamos, que no te llega ni para un café y vas mirando el saldo como si fuera una película de terror. Muy típica para quejarse con humor después de un finde de gastos o a final de mes.
Expresión muy de España para decir que estás sin un duro, tieso, pelado, en modo supervivencia total. Se usa cuando no te queda pasta ni para lo básico, ya sea por un gasto tonto, una mala racha o porque te has venido arriba con las compras. Suena quejica, pero tiene su gracia.
Se usa para decir que alguien está sin un euro, pelado, con la cartera haciendo eco, o también que lleva una temporada larguísima sin ligar ni tener pareja. Vamos, que la vida amorosa y la cuenta bancaria están igual de vacías. Es una expresión muy de queja medio en broma, medio en tragedia, y la verdad es que tiene bastante gracia.