Se dice cuando estás a gustísimo, tranquilo y sin que nadie te dé la brasa, como escondido en tu rinconcito y con cero preocupaciones. Es ese plan de estar de relax total, en modo lagartija al sol, disfrutando del momento. Vamos, que estás tan bien que si te mueven, protestas.
"Salí del curro reventao, me pillé una birra y me planté a la sombra en el parque. Entre el airecito y el silencio, me quedé de caleta toda la tarde."