En Murcia se dice de alguien que está acelerado a tope, nervioso o con una energía que no le cabe en el cuerpo. Vamos, que va pasado de vueltas y no para quieto ni un segundo, como si se hubiera metido tres cafés y una regañá de prisa. Se usa mucho para vacilar un poco cuando alguien está insoportable.
"Chacho, el Paco se ha metido cinco cafés y ahora está como una tinta, va por la casa dando brincos y hablando sin respirar."