Expresión emblemática murciana que se suelta cuando algo te deja loco, ya sea por sorpresa, incredulidad o porque la situación es tan absurda que no te la crees. Es como un ¡venga ya! pero con denominación de origen murciana y un toque pijo que le da bastante gracia, la verdad.
Interjección murciana por excelencia que se usa para expresar sorpresa, enfado, emoción o para dar énfasis a casi cualquier frase. Es como un comodín tipo madre mía, hostia o caray, pero con denominación de origen murciana. Suena muy de la huerta y, la verdad, tiene un ritmillo que engancha bastante cuando lo pillas.
Expresión murciana súper versátil que vale para todo, sobre todo para sorpresa, enfado suave o simplemente rellenar silencios cuando no sabes qué decir. Es como el comodín de la casa en cualquier conversación de bar, de coche o de puerta de casa. Y hay que admitir que suena tan murciano que da gustico usarla.
Interjección muy murciana para soltar sorpresa, énfasis o llamar la atención, como un “¡tío!” o “¡madre mía!” pero con acento de la huerta. Se usa al empezar o en medio de la frase para darle vidilla a lo que cuentas. No significa nada literal, pero te deja clarísimo de dónde eres.