Se dice cuando alguien está especialmente inspirado, con mucho arte, ocurrente a saco y suelta frases que tienen un puntito de sabiduría o de genialidad improvisada.
En Canarias, estar sembrao es estar inspirado y fino, con el día de cara. Te sale todo bien, respondes rápido, haces las cosas con soltura y hasta pareces más listo de lo normal. Se dice mucho cuando alguien está resolviendo, improvisando o soltando ocurrencias sin fallar una. Vamos, que hoy estás sembrando y se nota.
Se dice cuando alguien está inspirado y le sale todo redondo, como si tuviera el día bendito. Puede ser en el curro, ligando, contando chistes o hasta jugando al dominó. Vamos, que va sembrando aciertos sin parar y los demás solo pueden mirar y decir: hoy vienes fino, máquina.
Se dice de alguien que está en racha y lo está petando, porque todo le sale bien y va fino, fino. Puede ser en el curro, en el deporte o hasta contando chistes. Es como si tuviera el día bendito y no fallara una. Muy de decirlo con admiración y un pelín de envidia sana.
Se dice cuando alguien está especialmente inspirado y fino, con la gracia a tope y acertando en todo. Puede ser porque está soltando chistes buenísimos, ligando como si tuviera un imán o sacándose planes de la manga que nadie rechaza. Vamos, que hoy no falla una. Y sí, da un poquito de rabia sana.
Se dice cuando alguien está inspirado y le sale todo redondo, como si tuviera el día bendito. Vale para el curro, el deporte, soltar chistes o improvisar rimas: está fino, rápido y acertado. Es como decir que va en racha y no hay quien lo pare. Y sí, da un poco de envidia sana.
En Bilbao se dice que alguien está sembrao cuando va sobradísimo, con una seguridad y una labia que te vende una moto sin ruedas y encima le das las gracias. Es estar inspirado, suelto, con el día de cara y soltando ocurrencias una detrás de otra. Vamos, que está on fire, pero en versión bilbaína.
Se dice cuando alguien está en racha y le sale todo redondo: acierta, liga, remata chistes y hasta encuentra aparcamiento a la primera. Es como ir bendecido por la suerte, pero en versión de calle. Muy de soltarlo con admiración y un puntito de envidia sana cuando el colega no falla una.
Se dice cuando alguien está especialmente ocurrente y gracioso, soltando chistes o comentarios que entran solos y hacen reír a todo el mundo. Vamos, que tiene el día sembrado y no para de repartir arte. Muy de bar y de cuadrilla, de esos momentos en los que uno se viene arriba y se gana al personal.
Se dice de alguien que está inspirado y en racha, como si todo le saliera redondo. Vale para cuando suelta una ocurrencia buenísima, se marca un partidazo o se luce cocinando. Es el típico piropo de colega: hoy vas fino, hoy estás sembrando. Y sí, en Valencia te lo sueltan con una sonrisita de orgullo.