Se dice cuando no queda absolutamente nada de algo, ni una pizca, ni una migaja. Es la forma murciana de remarcar el cero patatero, ya sea de cerveza, de dinero o de ganas de currar. Va perfecta para cortar el tema de golpe y dejar claro que no hay ni para empezar.
"—¿Te queda saldo pa llamar? —Ni mijica, pijo, como no me hagas un bizum me toca tirar de wifi del bar."