En Cantabria se usa chacho para llamar la atención de alguien o soltar una exclamación de sorpresa, enfado o incredulidad. Es como un oye, tío o vaya, pero con sabor cántabro de barra de bar y banco de plaza. Sirve tanto para vacilar a un colega como para flipar con algo que no te esperabas nada de nada.
Es el comodín murciano por excelencia, vale para todo. Lo sueltas cuando algo te sorprende, te cabrea, te da risa o simplemente para arrancar la frase mientras piensas qué decir. Es como un grito de guerra del sureste y, la verdad, tiene un ritmillo que engancha bastante.
Apócope de muchacho que en Venezuela se usa como vocativo para llamar a alguien, tipo oye, chamo, pana. Sirve para amigos, desconocidos y hasta para regañar con cariño, según el tono. En algunas zonas también suena a sorpresa o énfasis, como un ¡chacho! de toda la vida. Pegajosa y bien de calle.
Interjección muy típica de la gente de Sucre para soltar cuando algo te deja loco de la sorpresa, te parece brutal o simplemente te emociona un montón. Sirve tanto para algo buenísimo como para algo que no te esperabas para nada, y siempre suena con ese sabor costeño que, la verdad, queda de lujo.
Interjección multiusos muy típica de Canarias que sirve para casi todo. Se usa para expresar sorpresa, enfado, alegría, cansancio o simplemente para llamar la atención y arrancar una conversación. Es como el comodín emocional del canario medio, y si no dices chacho al menos una vez al día igual ni vives en las islas.
Palabra comodín muy canaria que sirve para casi todo. Se usa para expresar sorpresa, enfado, alegría o simplemente para arrancar una frase y llamar la atención. Es como un colega que siempre aparece en mitad de la conversación y cambia el tono al instante, y hay que admitir que tiene un encanto especial.
Palabra comodín canaria que sirve para casi todo. Puede ser saludo, queja, sorpresa, regaño cariñoso o simple muletilla cuando el cerebro va con retraso. Es como el comodín del público del habla canaria y según el tono puede sonar a abrazo, a bronca o a puro vacilón. Y hay que admitir que engancha fuerte.
Palabra comodín canaria que sirve para casi todo según el tono y la cara que pongas. Puede expresar sorpresa, enfado, cariño, cansancio o simple relleno cuando no sabes qué decir. Es como el comodín del público del habla canaria y, la verdad, los canarios la usan con un arte que da gustito oírla.
Interjección todoterreno muy típica de Canarias, sirve para casi todo. Se usa para expresar sorpresa, enfado, emoción, cariño o simplemente para arrancar la frase y rellenar silencios incómodos. Es algo así como el tío peninsular, pero con sabor a plátano y brisa marina, y hay que admitir que tiene un encanto especial.
Interjección canaria todoterreno, tipo “tío” o “oye”, que sirve para casi todo: sorpresa, enfado, aviso, cachondeo o para meterle énfasis a lo que dices. Se suelta al principio o en medio de la frase y ya cambia el tono. Si la oyes, casi seguro estás en Canarias. Y sí, engancha.
Muletilla canaria todoterreno que sirve para casi todo: sorpresa, enfado, alegría, incredulidad o simplemente para empezar una frase mientras piensas qué decir. Es como el comodín del público del habla canaria y se te pega que da gusto. Eso sí, dicho con calma y cantito canario suena todavía mejor, casi musical.
Clásica palabra canaria para llamar la atención o expresar emoción según el tono. Puede ser sorpresa, enfado, cariño, flipada máxima o simple relleno cuando no sabes qué decir. Es como el comodín mágico del habla canaria, y hay que admitir que queda brutal en casi cualquier frase.
Interjección y vocativo muy canario, como decir tío, colega o mi niño, según el tono. Se suelta para llamar la atención, arrancar una frase o reaccionar a algo que te deja loco: sorpresa, enfado, cachondeo o lo que toque. Es de esas palabras que, si la dices bien, ya te delata el acento.
Interjección multiusos de los canarios que sirve para expresar sorpresa, enfado, alegría o prácticamente cualquier sentimiento intenso. Es el comodín del lenguaje isleño.
Interjección multiusos que los canarios emplean casi tanto como respirar. Vale para expresar sorpresa, queja, alegría o simplemente para adornar una conversación.
Interjección canaria súper típica, como decir oye, tío o mira. Sirve para llamar la atención, arrancar una frase, quejarte, flipar o soltar sorpresa. La sueltas al principio y ya te da el tono: confianza, cachondeo o drama, según el día. Vamos, un comodín de los buenos. Y sí, vale pa' casi todo.
Interjección canaria todoterreno. Sirve para llamar la atención, saludar, quejarte, flipar o meterle énfasis a lo que dices, como un oye, un tío o un mira tú. Según el tono puede sonar cariñoso o medio regañón. En Canarias lo sueltas y ya parece que la frase tiene más vida.
Interjección canaria todoterreno, muy típica para llamar la atención o soltar una reacción rápida. Puede expresar sorpresa, enfado, alegría, incredulidad o lo que toque en el momento, según el tono. Es como el comodín emocional de las islas, lo sueltas y ya se entiende el mood sin dar más explicaciones.
Palabra comodín canaria que se suelta para casi todo: sorpresa, enfado, alegría, preocupación o simple saludo. Es como un colega imaginario al que llamas cada dos frases. Según el tono puede sonar cariñoso, dramático o de cachondeo total. Y sí, cuando lo pillas bien, engancha cosa mala.