Se le dice a alguien que anda desubicado, incómodo o fuera de su elemento, como un maracucho al que lo sacaron de su rutina y encima lo dejaron sin su arepa. Va con burla cariñosa, no es para insultar fuerte. Ideal cuando alguien no sabe qué hacer, qué decir o dónde meterse.
"Lo llevaron a una gala finísima y el pana, con el traje prestado, quedó como maracucho sin arepa: sudando frío, pegado a la pared y pidiendo una Polar bajito."