Se dice cuando alguien se voltea y cambia de bando por conveniencia, como el típico chaquetero que hoy te aplaude y mañana te echa tierra si le conviene. Va mucho con política, chismes o cualquier grupo donde la lealtad dura lo que dura una oferta. En Zulia suena bien sabroso y bien malintencionado.
"No le pares bolas a ese pana, vende la tortilla rapidito: ayer era del equipo y hoy anda lambuceando al jefe por unos reales."