En Puerto Rico se dice cuando algo está durísimo, brutal o en su mejor momento. Puede ser un party, un concierto, una idea o hasta alguien que anda bien puesto y con el flow al cien. Es como decir que está encendido y saliendo perfecto. Y sí, suena exagerado, pero para eso mismo sirve.
En el País Vasco se usa para decir que alguien está muy motivado, enchufado o dándolo todo, ya sea currando, de fiesta o en cualquier movida. Es como estar a tope de energía, centrado y con ganas de arrasar. Nada de enfado, más bien vibra intensa y positiva, aunque a veces roza la obsesión.