Se dice cuando te avientas una negociación medio colmilluda para sacar mejor precio o un favor, sin armar bronca y con cara de yo ni quería. Es como regatear, pero con maña y labia, de esas que te dejan quedando como campeón. Ojo, no siempre es mala onda, a veces es puro ingenio.
"¿Viste la bici? Le hice un tirito al vato del tianguis y me la dejó baratísima, hasta me echó la bomba de aire de pilón."